Soberanía, Seguridad y Autonomía

Alimentos para la Vida

Todos los colombianos debemos tener la posibilidad de acceder y tener una oferta de alimentos permanentes para satisfacer las necesidades garantizando cantidad y calidad.

Colombia, debe buscar dicha soberanía, autonomía y seguridad alimentaria en busca del mejoramiento de la calidad de vida de su gente. Aunque es claro que el auge del modelo de desarrollo y globalización que se vive a nivel mundial  donde el sacrificio de los pequeños mercados para que engrandezcan los excedentes de unos pocos.

La Mujer Rural Colombiana es  actora política  de gran importancia al desarrollo y  aporte importante en una posible apuesta al cumplimiento y objetividad de la alimentación en nuestro país.

Según el Instituto Internacional de Investigaciones sobre políticas alimentarias, (IFPRI) publicó una interesante síntesis sobre la importancia de lo que en otras épocas se conocía como perspectiva de género. ¹ Para el caso colombiano, pueden resumirse en los siguientes términos:

  • La productividad agrícola aumenta considerablemente, cuando la mujer obtiene la misma cantidad de insumos que recibe el hombre. Aunque la base del estudio está dirigida fundamentalmente hacia el África, seguramente las conclusiones pueden hacerse extensivas al resto de países en desarrollo, y, ciertamente, para el caso colombiano.
  • Las diferencias entre sexos en cuanto a los derechos de propiedad obstaculiza el manejo de los recursos naturales. Este es un tema que merece profundizarse en el caso colombiano porque por lo general la mayor parte de las propiedades están en cabeza de los hombres y las adjudicaciones de los títulos de propiedad de los programas de gobierno también los favorecen.
  • Acrecentar el capital humano de la mujer es una de las formas más eficaces de reducir la pobreza. La evidencia empírica en estudios para otros países muestra que la educación de la madre es fundamental para reducir la pobreza y que la participación de la mujer en las organizaciones que toman decisiones contribuye a impedir que las familias caigan en una mayor pobreza.
  • El aumento de los bienes de la mujer eleva las inversiones en educación y salud de las niñas. Estudios realizados por el IFPRI para Bangladesh, Etiopía, Indonesia y Sudáfrica indican que, si bien la mujer aporta muchos menos bienes al matrimonio, éstos cumplen una función muy importante en la toma de decisiones familiares. Ahora, que las mujeres aporten menos recursos a la sociedad conyugal es cierto precisamente por la estructura de la propiedad de las sociedades patriarcales, de las cuales Colombia forma parte, aunque debe reconocerse es mucho lo que en el país se ha avanzado.
  • La mejora de la educación y de la condición de la mujer dentro de la familia aporta más del 50% de la reducción de la malnutrición infantil. Este es uno de los aspectos que deben ser objeto de análisis, la tendencia que ha mostrado la escolaridad de las mujeres en Colombia y en lo que sería necesario profundizar es su relación con el estado de la nutrición infantil.

¹Lineamientos para seguridad alimentaria: retos y perspectivas. Manuel Álvaro Ramírez. Fundación Universidad Autónoma de Colombia. Economía y Desarrollo – Marzo 2002, vol. 1, N° 1